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En el principio fue la luz, los conflictos metafísicos y la Política aún no existían
Sólo existía El Eterno, Creador del Universo, Padre Inmortal de la Diosa Armonía, madre de Espacio, Tiempo y de su predilecto hijo el gran Instante (también conocido como Huersiclis por su extraño origen) (1)
Nota de Traducción 1: Huersiclis: del lejoniano Huer y Siclis, vocablos sin significado aclarado.
El Eterno residía en el Confín, fastuosa fortaleza ubicada en el más allá del Universo. En tanto su hija, la Diosa Armonía, ejercía por Su Mandato la conducción del Cosmos. El Orden y la Paz, Verbos emanados del Eterno, imperaban bajo su reinado Mas, esta situación no se mantuvo mucho tiempo. Sucedió que Huersiclis niño, hijo menor de la Armonía, era rechazado por sus hermanos mayores, lo cual fue creando en Él un sórdido rencor. |
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En su solitario deambular por el Kosmos Infinito (Paraíso de los Dioses), pergeñó la idea de crearse un compañerito de travesuras (2).
Nota de Traducción 2: La expresión literal que correspondería al original lejoniano sería, en vez de compañerito de travesuras2, cómplice delictivo; mas, dada la ambigüedad de ciertos caracteres lejonianos empleados en las tablillas utilizadas en esta traducción, el traductor ha debido interpretar la fraseología dentro del contexto. Entre las diversas alternativas, nos hemos sentido inclinados hacia la primera expresión, teniendo en cuenta las proyecciones ético-morales de la obra.
Nació así, de su pensamiento divino, el desde entonces Fidelísimo Buey Kornetha. (3)
Nota de Traducción 3: Recientemente se ha planteado, en el seno del IV Congreso Internacional de Antropología Pediátrica, la posible conexión entre este episodio de la epopeya en cuestión, con el culto al minotauro de la Creta Minoica, siendo sumamente debatido por destacados especialistas como los doctores Mihailun Komino, Jorge Van Inovienen y Alfred Castiñeira González Prado, este argumento.
Desde su terneril infancia, el Buey Kornetha se caracterizó por sus sabios consejos: sugirió a su Padre, Huersiclis, la iniciación de una conspiración en contra de Armonía, amparándose en el desconocimiento que su abuela tenía sobre el ilegítimo nacimiento (el del Buey, se entiende).
El díscolo Huersiclis, inteligentemente adulado por el buey, soñó con la gloria de victoriosas empresas guerreras y se dispuso destronar a su dignísima Madre. Conocido por el Buey Kornetha que los hermanos de Huersiclis intentarían la defensa del palacio real ubicado en nuestro planeta, la Tierra, abocóse de inmediato a la planificación del ataque. Creó, a tales efectos, la formidable Legión de los Enanos Calvos (4).
Nota de Traducción 4: La Legión de los Enanos Calvos, fue un temible ejército surgido de la inspiración del Fidelísimo Buey Kornetha, en ocasión de la sublevación de Huersiclis contra la Armonía. Como su nombre lo indica, habrían sido seres de baja estatura y carentes de cabellos.
Al frente de la formidable Legión de Enanos Calvos marchó Huersiclis rumbo a la casa real. Ante el pavoroso despliegue de fuerzas que sitiaron la Casa Real, el Espacio y el Tiempo, los ancianos hermanos de Huersiclis, aceptaron parlamentar con el Buey Kornetha, quien deseaba evitar un enfrentamiento de imprevisibles consecuencias. Convencidos por el habilísimo Buey acerca de la inutilidad para el ejercicio gubernamental de Huersiclis y de las prerrogativas que podrían obtener de esta favorable situación, aceptaron las ventajas que les reportaría liberarse del yugo del orden y tranquilidad a que los tenía sometido la Divina Armonía. En acuerdo a lo pactado, el Espacio y el Tiempo abandonaron el campo de batalla y permitieron el saqueo atroz de los enanos invasores, bajo la expresa condición de que fuese conservada la integridad de sus poderes. En realidad, se trataba de un pacto de honor que beneficiaba a los cuatro Dioses: al Espacio, al Tiempo, a Huersiclis y al buey Kornetha Pacto de Honor generado por las recíprocas desconfianzas existentes entre ellos. El Espacio recelaba que el Tiempo ejecutara un pacto unilateral con Huersiclis y el buey y que, amparando luego a los Enanos Calvos, los dejase crecer sin límites, con lo cual le quitarían su preciado Lugar. En tanto, el Tiempo, conocedor de la fidelidad sempiterna del Buey Kornetha, temía que éste negociara con su hermano mayor (el Tiempo) para quitarle Duración, mientras que el buey recelaba no sólo de los tres, sino que temía también una rebelión de los enanos a las órdenes de algún gnomo perjuro y siniestro. Finalmente, a Huersiclis, sólo le interesaba la guerra como distracción, con Pacto de Honoro sin él: el sólo hecho de ser el primero en inventarla y ejercerla, le llenaba de placer. Fue Huersiclis, el futuro Dios entre los Dioses, quien dijo por primera vez: La guerra es la continuación de la ambición y diversión de los estadistas por otros medios. (5).
Nota de Traducción 5: Las bastardillas de este párrafo no existen en el original, fueron colocadas por el Dr. Kayhorda (h) para resaltar la casi increíble coincidencia entre el autor de la Epopeya Nacional Lejoniana con el muy posterior filósofo de la guerra, el conocido Von Clausewitz, quien dijo La guerra es la continuación de la política por otros medios. Hay que resaltar en la expresión atribuida a Huersiclis, un matiz de extraordinaria agudeza e ironía (en Huersiclis, claro).
Tiempo después del acuerdo, el Tiempo y el Espacio se retiraron a contemplar los sucesos, al par que el Fidelísimo Buey se mantenía no muy distante del campo de batalla siempre dispuesto a brindar sus útiles consejos. Despejado el panorama, Huersiclis preparóse para efectuar el histórico asalto Final de los Enanos. Dirigióse hacia la Tierra, el Palacio Real de su Divina Madre, la dulce y etérea Armonía, e hizo una entrada avasallante montado en su hijo el Buey. Acorraló entonces a su progenitora contra la ventana de un balcón y la obligó a autodefenestrarse. En esta ocasión suprema fue cuando Ella pronunció las famosas y aladas palabras: ¡Oh Tierra, Tu suerte está al suelo lanzada!. (6)
Nota de Traducción 6: En la Conferencia de Antropología Pediátrica, que hemos mencionado anteriormente, se ha planteado la posibilidad de que en tiempo de Julio César se tuviera conocimiento, aunque sólo fuera por referencias míticas, de la existencia de la Epopeya Nacional Lejoniana, puesto que el César, ante la inminencia de una batalla decisiva, pronunció casi las mismas palabras atribuidas a la Armonía, su conocido: Alea Jacta Est.
Cayó así la madre de los dioses en el Pozo del Olvido, profundo manantial que brotaba en su Palacio Terrenal, transformándose de ahí en más en el Ser más lamentado por todos los demás. Acabada la guerra Huersiclis fue presa de una profunda depresión producto de su desesperado aburrimiento: la Revolución primera en la historia de Lejonia había terminado y sus enanos le habían abandonado, presas fáciles, todos ellos, de la anarquía que sobrevino cuando se entregaron a desenfrenadas orgías, pillajes y saqueos con los vencidos guardianes y guardianas del castillo. En el colmo de su postración anímica, a merced de su ya incurable manía de tener dioses que le hicieran compañía, arrancó por sorpresa uno de los hermosos cuernos de oro que lucía en su cabeza el Buey Kornetha, creando con él a la bellísima y futura madre de nuevos y poderosos héroes y dioses: nos referimos a la Primera entre las Númenes, la exquisita Lurlenca, Consorte Real de Huersiclis. (7)
Nota de Traducción 7: En idioma lejoniano, Lurlenca, es el femenino de Huersiclis, y ambos vocablos tienen el mismo significado. Trátase de una sutil referencia al complicado origen de ambos Dioses. De la raíz Lurlen, de Lurlenca, se establece rapidamente que está formado por las sílabas Lur y Len, con el agregado del sufijo polivalente CA, de cama, de casa, etc , lo que le da una especial simbología maternal a la diosa como protectora del hogar y de las embarazadas. Se observa además, una nítida influencia de los conceptos matriarcales de las sociedades neolíticas. En cuanto a la raíz Huer, de la palabra Huersiclis que también puede ser descompuesta en las sílabas Huer y Siclis, como lo habíamos aclarado en la Nota de Traducción 1 se pudo establecer, asimismo, que está integrada por las partículas Hu y Er. Ahora bien, respecto al sufijo Siclis, no se ha podido precisar su significado, aunque trabajan en ello destacados especialistas que afirman, con meridiana seguridad, que estaría relacionado con influencia simbológicas de culturas patriarcales del neolítico.
Huersiclis cumplió así un viejo sueño: el de tener su diosa propia. No obstante, la Felicidad, Arcano del Eterno, le acompañaría poco. Lurlenca, asustada de su Divino Consorte y acusándole de fiero afeminado inclinado a prácticas deshonestas, huyó de la Tierra, hacia las más lejanas e insondables regiones del Universo. En aquellas distantes regiones concibió por generación espontánea al Amorfo Orsópero, futuro progenitor de los Orsopéridas, quien nació lejos de su Madre. (8)
Nota de Traducción 8: Según otros documentos de colonias lejonianas alejadas de la Metrópoli más exactamente ubicadas en las cercanías de lo que actualmente se conoce como la base Marambio, en la Antártica Argentina -, la paternidad no aclarada del Amorfo Orsópero, debería serle atribuida al Libidinoso Espacio hermano mayor de Huersiclis, que a su vez era tío de Lurlenca y simultáneamente su cuñado, por ser ésta, hija y también esposa de Huersiclis.
Todos los seres del Cosmos, incluso el Eterno abandonando su intrasigente indiferencia asistieron absortos a los primeros berridos del Amorfo Orsópero, Dios entre los Dioses, del cual yo, el Emperador Nonkalentaro, soy descendiente directo en la nonagésima novena generación, por vía materna. (9).
Nota de Traducción 9: Termina aquí el Canto I, que habla de los orígenes del Universo y que compone la Cosmo-Teogonía de la Epopeya Nacional Lejoniana. En cuanto a la afirmación del Emperador Nonkalentaro, quien busca resaltar su supuesto origen divino ante sus contemporáneos puede calcularse, a un promedio de 30 años entre generación y generación, que el nacimiento del Orsópero se habría producido hacia el 11.635 a.C/11.670 a.C. |
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Canto Segundo: sobre el Surgimiento de los Hombres |
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Nota de Traducción 1: Existe una notoria laguna en el texto petroglífico que narra lo sucedido en este Canto Segundo. El mismo se encuentra mutilado en sus comienzos; no obstante, Hermenegildo Abraham Esun Kayhorda, ha sugerido que dichos párrafos debían de haberse referido a la niñez del Amorfo Orsópero.
El Amorfo Orsópero creció, creció y siguió creciendo sin cesar, transformándose pronto en una colosal masa de músculos informes, que se convirtió en un terrible problema para su Madre, quien ya no podría sostenerle más entre los brazos. Por otro lado, el Fidelísimo Buey Kornetha, aconsejó al Prepotente Huersiclis, ya convertido en Amo y Señor del Universo, que le permitiese partir en busca de Lurlenca para exhortarla a que se deshiciera del Amorfo Orsópero. Huersiclis, sabiamente alertado por el buey, desconfiaba del argumento de la generación espontánea del Orsópero, que había hecho propalar Lurlenca para justificar el nacimiento de su Hijo. Al mismo tiempo, El Gran Dios, incubaba un odio gigantesco hacia el Orsópero, pues anidaba ya en él, la certeza de que ese hijo no era legítimo. Tras encontrarse con Lurlenca y demostrarle las ventajas que le reportaría deshacerse de su hijo y volver con su marido legítimo, al cual entre ambos manejaremos a nuestro antojo y provecho según textuales palabras atribuidas al buey, por gnomos adictos a Huersiclis, que espiaron la conversación -, ésta última abandonó al Orsópero en la devastada Tierra, aceptando así los sublimes y desinteresados consejos del Unicornio, quien sólo buscaba para sí el entendimiento y la paz entre los dioses.
Nota de Traducción 2: Debido a la antigüedad del texto lejoniano y a la mención del vocablo Unicornio, los científicos de la Fondazione Caggiorda Internazionale aseguran que el episodio del cuerno de oro, narrado anteriormente, que diera origen a Lurlenca, sería el inicio del mito universal sobre la existencia de animales fabulosos conocidos como Unicornios, los que poblaron la imaginación de los pueblos de la antigüedad y de la Edad Media.
Los Lapsos (antigua medida horaria equivalente al pasaje de cuatro estaciones anuales) corrieron mutando las edades de la Tierra, a tal punto que el Orsópero se hizo adulto y decidió recorrer el mundo, armado de una ruidosa Matrakha, de la cual fue el inventor.
Nota de Traducción 3: la Matrakha parece haber sido una antigua arma de guerra utilizada por los lejonianos en sus conquistas. Se habría basado su efectividad en el ruido generado por el girar de su engranaje, lo que habría aterrorizado a los oponentes menos civilizados que los lejonianos.
Con su Matrakha atacaba y aterrorizaba a la raza de los Gnomos Leales a Huersiclis, en beneficios de los Anárquicos Opas. Ambas razas eran fracciones disidentes de los primitivos integrantes de la Legión de los Enanos Calvos. El Orsópero acaudillaba a los Opas enanos que habían crecido violando el Pacto de Honor y No Agresión entre los Dioses -, por consejo de su hermanastro, el fidelísimo Buey Kornetha, quien incitaba a vengarse de su supuesto Padre, el Todopoderoso Huersiclis, por haber dispuesto que fuera abandonado en la Tierra a merced de los enanos. No obstante, subrepticiamente, el Fidelísimo Unicornio apoyaba a los Leales a Huersiclis, consiguiendo de esta manera, los beneficios de la Omnipotente Deidad, ya que por aquellas épocas arcaicas el Divino Buey había sido nombrado Gran Visir Celestial, en pago a sus desinteresados servicios en pro de la Paz Universal entre los Dioses.
Nota de Traducción 4: Esta desconcertante aparición del título de Visir, ha hecho creer al Dr. Godofredo Walter Klosglugluck, que Lejonia habría recibido influencia cultural de invasiones Turco-Ario-Mogólicas, que se habrían producido hacia la época glacial. Lamentablemente, el Dr. Kosglugluck ha malogrado su existencia al morir ahogado en el trágico accidente de la Expedición Submarina Transpolar, realizada recientemente bajo los hielos antárticos y árticos, en busca de rastros de colonias fronterizas de Lejonia. No obstante, a pesar de su prematura muerte, alcanzó a aportar a la ciencia pruebas contundentes en apoyo de la teoría mencionada precedentemente: se han hallado gigantescos mamuts de ojos rasgados bajo los hielos antárticos, precisamente en las cercanías del lugar en donde se encontró la tablilla que narra el episodio en cuestión, en las proximidades de lo que se conoce como Base Belgrano II, en la Antártica Argentina, y, cabe destacar, se ha descubierto que estos animales, fueron las primeras cabalgaduras que utilizaron las oleadas invasoras de los pueblos turco-ario-mongoles.
Aprovechando su acrecentado poderío, el Divino Buey decidió deshacerse del Orsópero y de los Opas. Estos últimos, habían logrado dominar la Tierra, no por su pericia militar, la cual desconocían; ni por su superioridad cultural, de la que carecían; ni por su inteligencia, pensamiento abstracto en ellos; sino que la habían sometido, precisamente, por su número. De aquellas heroicas edades es la expresión: Si todos los Opas volaran taparían el Sol. La guerra que se libraba en la Tierra era, hasta ese momento, desfavorable a los huersiclianos. Los Opas habían infiltrado sus filas raptando a muchísimas gnomas leales a las cuales transformaron en instrumento para la de-generación de los protegidos de Huersiclis, originando así nuevas y sutilísimas formas de Opas. La intervención se volvía imperiosa y el Buey Unicornio acusó al Orsópero ante Huersiclis, de Alta Traición, Rebelión Militar y Asociación Ilícita Calificada con Enanos Disidentes. Simultáneamente, en audiencia secreta, sugirió a su Potente Padre la creación de un nuevo ejército de gnomos que concurrieran en apoyo de las desangradas huestes de huersiclianos. Asintió éste, y al sólo conjuro de las mágicas palabras del Dios surgieron millones y millones de gnomos que corrieron a luchar contra el Amorfo Orsópero y los Opas. La lucha fue larga y cruenta. Si bien el Orsópero y los Opas se fueron batiendo en retirada, en la misma contragolpearon permanentemente a los Gnomos Siniestros. Ante la indefinición de las armas, el Buey Kornetha disfrazase de Opa y tras acercarse arteramente por la espalda si es que de espalda en el podía hablarse al Orsópero, le ultimó de una cornada. Muerto ya, abandonó su informe cuerpo el que naciera lejos de Su Madre y ascendió a los cielos, lugar en el cual se apoderó de la fría mansión El Sol, a la cual incendió por el simple roce con su alma (es que el Alma de un Dios es el aliento que enciende la Vida: Fuego Oculto en la Materia). Tras abandonar su poco sutil aformidad, el Orsópero, las luchas cesaron pues los Opas, ya sin jefe, se rindieron y pasaron a integrar las masas de Gnomos Siniestros. Si bien la Paz existía en todas partes, un nuevo mal sacudía a la Tierra: la devastación de la guerra y la presencia de millones de refugiados produjeron el terrible fantasma del hambre. Ante semejante situación, el bien intencionado Visir Celestial, ordenó que deglutieran y vivieran del inerte cuerpo del Orsópero Mas, al hacerlo, los protegidos de Huersiclis terminaron de retrogradarse de tal manera que, a instancias del Gran Unicornio, el Padre Dios les cambió el nombre a los que por aquel entonces eran llamados Siniestros Gnomos-Opas: de allí en adelante se les llamaría Hombres. Palabra elegida para recordar tan peculiar origen.
Nota de Traducción 5: La frase palabra elegida para recordar tan peculiar origen se encuentra redactada en una variedad dialectal simplificada, perteneciente a la ciudad de Kora-Minha, tributaria de Lejonia. A pesar de ello, todavía no se ha podido establecer que se quiso expresar con ella. No obstante, no existen dudas sobre la afirmación de que se trataría de una interpolación tardía.
Nació de esta manera la raza de los Hombres, y fue nombrado para tutelarla el principal entre todos ellos inventor de uno de los dos oficios más viejos de la historia: la Política conocido con el singular nombre Khaos-Contuvhernio.
Nota de Traducción 6: Es interesante consignar que se ha omitido expresamente y no a la ligera, la mención de quien designó al pavoroso Khaos-Contuvhernio como Jefe indiscutido de los Hombres. Algunos investigadores, coincidiendo con el inolvidable Dr. K, afirman que intencionadamente el Compilador Imperial de Nonkalentaro habría hecho la omisión, dados los malos antecedentes y reputación del personaje en cuestión, para poner así a salvo el buen origen de su amo, descendiente directo del Orsópero por vía materna, en la nonagésima generación y del cual se habían alimentado los gnomos de Huersiclis.
Ya consolidado en su poder y olvidando sus promesas prodigadas en busca del apoyo de sus congéneres para encaramarse en la cúspide-, se dedicó a ejercer despóticamente su cargo. En efecto, tras casarse con la joven y misteriosa Oscuridad, hija bastarda de Huersiclis y de una de sus propias esposas (las de Khaos, se entiende) tuvo una feísima hija a la cual le fue difícil colocar: la terribilísima Actualidad, guerrera incansable y perseguidora de hombres, quien le dio un sinfín de disgustos. Cansado de todo esto, decidióse a raptar bellas señoritas con las cuales organizaba salvajes orgías que pronto llenaron de indignación a los novios de las señoritas, quienes se agruparon en un Escuadrón al que denominaron Caballeros de las Kornucopias, con el cual decidieron enfrentar a las huestes de Kaosianos, - quienes, dicho sea de paso, también gustaban de corretear amables señoritas - . La guerra nuevamente se encendió y, desde entonces, los hombres buscan excusas que les permitan expresar sus diferencias sin seguir el camino de la comprensión y convivencia enseñado por el Todopoderoso Buey Kornetha ora raptando doncellas, ora rescatándolas, en fin Todas esas causas sumamente serias por las cuales los Políticos, profesionales descendientes de la familia de los Kónidas, lanzan a los hombres a la guerra
Nota de Traducción 7: Afamados especialistas de la talla del Dr. Marcelo de la Clave, de la Escuela Nacional de Ortodoncia Antropológica de las Islas Canarias, sostienen que el párrafo camino de la comprensión y convivencia enseñado por el Todopoderoso Buey Kornetha, trataríase de una interpolación tardía, basados en el hecho de que todopoderoso es un apelativo aplicado en lejoniano sólo al Dios máximo de este panteón, Huersiclis. Y que, en última instancia, sería el reflejo de la existencia de alguna secta o confesión disidente de la religión oficial que habría centrado en la imagen del Gran visir Celestial el poder máximo de la Creación, en un claro ejemplo de sincretismo. |
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Canto Tercero: sobre el Nacimiento de Musikha |
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de Traducción 1: Este Canto Tercero retoma la acción de
la Epopeya en el punto en que se produce la muerte física del Orsópero,
no siendo ya el atribulado planeta Tierra el teatro de la misma, sino
la Fortaleza Celestial de Huersiclis.
En la Invulnerable Morfotragópolis, divino bastión del Padre Dios Huersiclis, se encontraba cautiva Lurlenca debido a que así lo había aconsejado el Divino Buey, para evitar cualquier intervención de su madrastra en ayuda de su acorralado hermanastro, en tanto durase la guerra en la Tierra.
Al enterarse Lurlenca, por medio de una enana fiel, llamada Esperanza, de la muerte de su hijo en el campo de batalla, a traición y como consecuencia de una cornada siniestra, decidió tramar venganza sobre el Todopoderoso Huersiclis acusándole de no haber intervenido en defensa de su dudoso hijo. Lurlenca ignoraba quien era el autor de la muerte de su dilecto hijo y desconocía también el motivo de su prisión; fue así que pidió consejo al Gran Visir Celestial, en el cual confiaba plenamente. Este último le recomendó que aceptara unirse a él que era su hijastro para que de esa unión saliera un vástago que humillara a Huersiclis por la infidelidad cometida ante sus narices, a condición de que no le informara a nadie quien era el padre de la infeliz criatura que naciera, alegando que eso le serviría para mantener el suspenso. Lurlenca aceptó la siniestra propuesta del Fidelísimo Buey Kornetha y tuvo como hija bastarda a la adorable Musikha, futura madre del Arte que en su honor lleva su nombre y que también sería progenitora del linaje de los Kornetónidhas llamados así en homenaje al origen paterno de Musikha -, quienes serían luego los propulsores de la Oraculería, ejerciéndola con el cargo de Votones Imperiales de Lejonia. Fue entonces que, aburrida la dulce e inmortal Musikha, en un rapto de creadora emoción, forjó la primera flauta, con la cual se puso muy contenta. Luego, en sucesivos arranques de inspiración, perfeccionó el instrumento, surgiendo de su fecunda y onírica mentalidad las trompas, trompetas, cornetines y aún el Saxho-Fhon (flauta pesada y curvada con más de 4400 años de antigüedad). Finalmente, agotado su esfuerzo creador recurrió a su hermanastro reencarnado en el Sol, el Gran Orsópero, para que insuflase su aliento divino en el primitivo Saxho-Fhon para infundirle la vida de esta maravillosa combinación, nació el primer Elefante, al cual, la diosa de los tonos le arrancó una costilla con la cual dio origen a la primera elefante.
Nota de Traducción 2: no es difícil adivinar en el anterior episodio lejanos ecos de la Biblia de los cristianos y de los hebreos. Tan desconcertante es este punto, que diversas autoridades religiosas han preferido no pronunciarse al respecto, alegando que el tema de Adán y la Costilla son Dogmas de Fe que no pueden ser discutidos. Sin embargo, en los finales de su vida, el Dr. Kayhorda, a pesar de su profunda religiosidad, decidió polemizar con teólogos lanzando aquella celebérrima frase, pronunciada en idioma lejoniano, que dio la vuelta al mundo: Rawanha Rawalpinchi. Noyho Wanda Kurupupu Purruchulu Mirripunchi Titetuta. Frase que fuera tan esclarecedora de su pensamiento para quienes fueron y son sus biógrafos, luego que su esposa, ante la insistencia de las Universidades del mundo entero, se decidió a traducirla dado que se trataba de un nuevo dialecto lejoniano creado por don Ka en el colmo de su abstracción-.
Enamorada del Orsópero, Musikha aceptó unirse a él, naciendo así tres adorables criaturas conocidas como: Mhelo-dhía, Kansionzhita, Koncerthina admirable terceto cantor y la triste Sinfho-nhía, quien nació muda por cruel venganza de su abuela Lurlenca -, ejecutada para expresar su desacuerdo con la unión de sus dos hijos: Musikha y el Orsópero -.
Nota de Traducción 3: los párrafos siguientes del texto lejoniano se encuentran demasiados corrompidos, como para que puedan abstenerse líneas inteligibles. La destrucción de los caracteres empleados en la redacción de los petroglifos que estamos siguiendo, sólo puede ser atribuida al inexorable paso del tiempo. Finaliza así la trascripción de este Canto Tercero y comenzamos la del Canto IV. |
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Canto Cuarto: Flotón, el Diluvio y la Fundación del Imperio |
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No dejó pasar muchos lapsos el enternecido buey Kornetha, para informar a su Divino Padre que había sido forzado reiteradas veces por Lurlenca a unirse a ella, acusándola de estar poseída por una siniestra pasión que posibilitó el nacimiento de Musikha. Preso de la furia y de los celos, Huersiclis, castigó a Lurlenca por haber violado a su hijastro, el Unicornio, colgándola sobre el Abismo de las falanges meñique de los pies.
Lurlenca, cabeza abajo y llena de ira contra el Gran Visir Celestial, mandó a su fiel enana Esperanza y a sus gnomos leales a apresarle, para que entre todos le cocinaran una oreja ante su vista y sin arrancársela.
Posteriormente, el ultrajado Buey decidió cobrar feroz venganza por su oreja, la cual lucía cocinada, pergeñando una sutilísima trama, llena de crueldad: ordenó a su hija, Musikha, que atacase a los protegidos de Huersiclis Los Hombres con sus manadas de elefantes, para acusar ante el Padre de los Dioses a Lurlenca de haber ordenado a su hija el genocidio.
Sin demorar el cumplimiento del mandato de Su Padre, Musikha llevó a cabo el ataque y los elefantes derrumbaron los diques de las ciudades de los hombres y las aguas se derramaron por doquier provocando los terribles días del Diluvio, que asoló a los hombres.
Apercibida Lurlenca por su querido hijo, Orsópero, de lo que su hijastro había desencadenado, mandó nuevamente a Esperanza en cumplimiento de una misión: rescatar una pareja de la raza de los hombres, con la sola finalidad de disminuir las consecuencias de la inminente cólera de Huersiclis.
Fue así que, de aquellos azarosos días, sólo un varón y una mujer lograron salvarse y lo hicieron a bordo de una Kanhoa que la enana Esperanza les enseñó a construir.
Nota de Traducción 1: El Dr. Washington Dédalo Pérez Laguna Escondida, de la Academia Española de Antropología Pediátrica, ha presentado un reciente trabajo en el cual sostiene, con sólidos fundamentos, que la leyenda del Noé lejoniano Flotón relata las características reales de lo que debió ser el Diluvio que diera origen a los numerosos relatos del mismo que se han propagado y se encuentran en todos los pueblos de la humanidad. Sostiene que el tan mentado Diluvio Universal debió ser sólo un diluvio local, producido por la rotura de diques reguladores de los ríos de la región, que él ubica en los alrededores de la Mesopotamia Asiática. La ubicación territorial la obtiene de la comparación de este relato con aquel del Diluvio aparecido en el Poema o Cantar de Gilgamesh y en otras analogías que serán explayadas en las notas subsiguientes. Respecto a la posición del Dr. Washington Dédalo etc, debemos aclarar que la misma también es sostenida por prestigiosos académicos como el Dr. Akimelas Déntodas, catedrático de la Universidad Nacional de Salamina quien agregó además una contribución a la teoría de la veracidad de la historia del diluvio, afirmando que las canoas usadas por los indios americanos fueron diseñadas por los primeros lejonianos y el Profesor Tiberio Dardo Pérez Pardo, quien sostuvo que Lejonia -Capital del Imperio debiera encontrarse en la Mesopotamia Argentina.
De aquellos lejanos Lapsos es la amistad existente entre los hombres y la Esperanza ¡Cuán bella suele ser la amistad entre los gnomos y los hombres ! (2)
Nota de Traducción 2: respecto a este último párrafo se han encendido virulentas polémicas sobre su autenticidad. El licenciado en Antropología Pediátrica Superior Master de la Universidad de Willzone, U.S.A.- George James Gordon Calígula piensa al igual que sus discípulos que se trata de una interpolación petrográfica posterior, al afirmar que la expresión Cuan bella suele ser la amistad entre los gnomos y los hombres no condice con el tono adusto y austero del resto de la Epopeya. Otros especialistas en cambio, sostienen la posición del Dr. Kayhorda seguida por nosotros en la presente edición que se trata de un arranque de inspiración poética a cargo del autor, posiblemente Nonkalentaro o del compilador que acató sus órdenes. Finalmente, personalidades del calibre del célebre Simeón Mesonrojo, pretenden ver una segunda intención en estas palabras, puesto que creen haber encontrado una fórmula iniciativa de alguna secta perseguida en tiempos de Nonkalentaro. Para respaldar esto último, se basan en el hecho de que los petroglifos que expresan las palabras bella, gnomos y hombres son bivalentes, siendo su segunda significación peligrosa, rebeldes y reyes, lo que transformaría la frase en ¡Cuán peligrosa suele ser la amistad entre los rebeldes y los reyes!. Los sostenedores de esta posición interpretan que esta expresión sería una señal de alerta intercalada para ser entendida por los supuestos integrantes de esa secta.
Entre los hombres sólo se salvaron Flotón y Lejonia, sublime pareja elegida por la enana fiel por su bondad infinita y su incondicionalidad hacia la Gran Diosa Consorte de Huersiclis.
Flotón era el último descendiente puro de los integrantes de la primitiva raza de los Enanos Calvos, de la cual derivaron los Anárquicos Opas y los Gnomos Leales a Huersiclis los primeros de los cuales habrían crecido violando el Pacto de Honor y No Agresión entre los Dioses, firmado originalmente por Huersiclis, Tiempo, Espacio y el Buey Kornetha, quienes a su vez, dieron origen a los Siniestros Gnomos Opas, antecesores de los Hombres.
Por ser el único sobreviviente, junto con la bellísima Lejonia, del Diluvio y, para que nunca volvieran a correr el riesgo de ahogarse, el Padre de los Dioses le regaló a Flotón los Flotadores de Oro, símbolo de su Alianza Sagrada con los Hombres y por lo cual le llamó Utnashpistim el Magnífico, ordenándole que emigrara hacia la nueva Mesoptamias para fundar una ciudad a la cual llamaría Lejonia, en honor a su esposa que sería la simiente de la nueva raza. La nueva Mesoptamias ya no estaría entre los gigantescos ríos Oí-Frases y Tigris-Pipis, sino entre los gigantescos ríos Para-Nadha y Orohay-Akhí, a más de 5 meses de navegación por el Gran Océano de los Númenes. (3)
Nota de Traducción 3: la palabra Ptamias, del lejoniano, tiene igual significado que la griega Potamos río derivando de la primera casi sin alteraciones. También la palabra Mezos, lejoniana, es equivalente a la Mesos griega, y significa entre. El hecho de que se nombren los ríos ha hecho que se llegara al sensacional descubrimiento de que se tratan los nombres originales de los famosos Tigris y Eúfrates de la Mesopotamia Asiática y a la confirmación de que los anales de la civilización deben hallarse allí. Leyendas muy antiguas, rescatadas de tablillas de arcilla encontradas en tierras Hititas actual Turquía -, confirman la tesis sostenida por el Profesor Tiberio Dardo Pérez Pardo, quien afirma que la palabra Oí-Frases, originadora de la griega Eúfrates, se habría derivado de la expresión de un antiguo pastor quien habría dicho a su compañero: Oí las Frases que parece decir el Dios Río, y que la palabra Tigris, sería un púdico resumen de Tigris-Pipis, textualmente: Baño de los Tigres. Simultáneamente, Tiberio Dardo Pérez Pardo, sostiene que la leyenda de Flotón estaría indicando el origen asiático de algunas civilizaciones americanas, concretamente, la Guaraní. Alega para ello la mención de la nueva Mesoptamias, entre los ríos Para-Nadha y Orohay-Akhí que, curiosamente, se asemejan mucho a las palabras Paraná y Uruguay ríos que bordean la Mesopotamia Argentina-. Pérez Pardo, recientemente ganador del Premio Novel por su trabajo Filologías Lejoniano-Guaraníes, afirma que los nombres de los ríos Paraná y Uruguay se habrían originado de una expresión de Flotón al llegar a estas tierras americanas. Para nada hay oro aquí, que habría sido interpretada por los primitivos pobladores como el nombre que Flotón considerado como un dios daba a estos ríos. La teoría de una emigración desde la Mesopotamia Asiática, encuentra asidero en la Epopeya de Gilgamesh, de origen sumerio. Los Sumerios fueron el primer pueblo civilizado que pobló estas tierras del Asia, legando un monumental poema a la humanidad que luego fue desarrollado, sucesivamente, por los acadios, Babilonios, Hititas y Asirios. En éste, se relata la leyenda de uno de los primeros reyes de la ciudad de Uruck: Gilgamesh. Este personaje, sumamente conocido en la antigüedad, es la figura central de la Epopeya mencionada. Gilgamesh, obsesionado por la muerte de su amigo Enkidu, parte en busca de Utnashpistim, único sobreviviente del Diluvio enviado por los dioses para castigar a los hombres, de quien supone que obtendrá la inmortalidad, puesto que éste la poseía. Si bien Gilgamesh no la obtiene, consigue al menos, que Utnashpistim le relate los pormenores de su salvación de las aguas. Basándose en el hecho de que Flotón es denominado, por Huersiclis, Utnashpistim el magnífico, Pérez Pardo postula que:
1. Flotón emigró a América con algunos seguidores. 2. El resto de los primigenios lejonianos quedó en la Mesopotamia Asiática y de ellos se originaron los sumerios. 3. Los seguidores de Flotón, mezclados con los primitivos Guaraníes, dieron origen a la raza que pobló el Imperio de Lejonia. 4. La capital de ese Imperio debe hallarse en Corrientes, provincia argentina, concretamente, en los fondos de los Esteros del Iberá.
Arriesgándose más aún, Pérez Pardo se atreve a afirmar que Lejonia fue en sus comienzos la supercivilización que, poblando el mundo, lo sembró de monumentos megalíticos y de símbolos tales como la espiral que en tantas culturas posteriores se repite invariablemente. Pérez Pardo identifica sin vacilaciones a esta civilización con la famosa Atlántida, por primera vez en la Historia mencionada en el Critias, Diálogo de Platón. No debe creerse que el Profesor Pérez Pardo detuvo sus investigaciones en las solas consideraciones filológicas. Antes bien, se dirigió por su propia cuenta a la Selva Misionera, en la República Argentina, y luego al Matto Grosso, buscando confirmar la existencia de una tribu perteneciente a la nación Tupí-Guaraní, que tendría por dios a un tal Tupa-Flotón. Pérez Pardo obtuvo la información de la existencia de esta tribu -disidente en la creencia del dios Tupa-, de un gaucho argentino que afirmó haber sido secuestrado por indios selváticos de regreso hacia su Rancho La Dama Juana. En efecto, Zoilo Emparejado Pereyra sostuvo, hasta momentos antes de su muerte, que se lo habían llevado confundiéndole con el diablo nombre dado por el gaucho al dios de los supuestos indios y agregó que se habían colocao como una especie de flotador alrededor e la cintura, pa una suerte e rito de adoración, y que tras embriagarse todos con una bebida llamada Etilen-Semhillón, para él desconocida, logró escapar hacia la civilización caminando tres días en la selva. Pérez Pardo, creyendo ver en el nombre Tupa-Flotón una sincretismo de las personalidades del dios Guaraní Tupa y del descendiente de los primitivos seres humanos civilizados, se lanzó en una aventura sin igual a través del Matto Grosso sin que se haya sabido nunca más del él. No obstante, su teoría sigue causando asombro y conmoción mundial, siendo continuada por otros investigadores posteriores a él. Es más, cabe agregar que, recientemente, proveniente de Paraguay ha llegado a las Naciones Unidas una delegación de indios Tupí-Guaraníes para representar su apoyo a la UNESCO para la formación y organización de una misión exploratoria conjunta, Naciones Unidas-Fundación Kayhorda Internacional, con el objeto de encontrar a estos supuestos descendientes directos de los primitivos lejonianos establecidos en América y el emplazamiento de la capital del Imperio: La Dorada Lejonia. |
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Canto Quinto: sobre el Nacimiento de Karhambolas Señor de la Guerra |
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Tras la fundación de la Dorada Lejonia, llamada así en honor a su amada, Flotón reinó en forma absoluta durante 40 lapsos, hasta que la desgracia se cernió sobre él y su fidelísima esposa. Ocurrió que Lurlenca, ya reconciliada con su marido, tuvo de él un hijo que sería llamado Karhámbolas, futuro padre de muchos engendros siniestros, con quienes lucharía el famoso héroe de la empresa de los Zanguangonautas: Egón El Grande. Karhámbolas, inexplicablemente, también nació lejos de su madre, en la atribulada Tierra. Vivió su niñez y juventud en compañía de una loba que le alimentó durante 28 años, tras de lo cual la abandonó, aburrido de su protección. Queriendo averiguar la identidad de sus progenitores, se dirigió al altar de Huersiclis, en la ciudad que creara Flotón, para elevar allí plegarias a los Dioses, sin saber que él también lo era.
Nota de Traducción 1: El Dr. Ben Ovoiyo, de la Universidad Nacional de Tel Aviv, Israel, sostiene que en la expresión petrográfica: nació lejos de su madre, debe interpretarse un intento del compilador de rescatar la imagen de Lurlenca quien, según afirma el mismísimo Nonkalentaro, es su antecesora, por ser madre del Orsópero. En efecto, sostiene con sólidos fundamentos que, en el petroglifo en cuestión, también puede leerse lo tuvo un poco lejos, es decir, un poco oculto, tal vez no tan abiertamente, de su esposo, basándose en que el signo que indica nacer es el mismo que se emplea para tener, apropiarse y fabricar; paralelamente, el que indica lejos es el mismo que el que se usa para oculto, etc También nos muestra que el símbolo que señala madre se transforma en de se esposo cuando el mismo está marcado con una raya horizontal por encima, marca que si bien no se encuentra en el petroglifo en cuestión, pudo haber sido omitido por descuido. Ben Ovoiyo sostiene que en los petroglifos mencionados se ha querido indicar, veladamente, que el Padre del Dios Karhámbolas no sería Huersiclis, sino el Tiempo.
Informado Flotón de la llegada de Karhámbolas a Lejonia, mandóle a encarcelar, puesto que su aspecto de moreno enardecido en Lejonia la raza primitiva era muy blanca y muy rubia -, sucio y lleno de pelos, asustaba a los hombres del lugar (no a las mujeres). Ya en la cárcel, Karhámbolas enloqueció y sus gritos y clamores llegaron al Consejo de los Dioses en el seno del cual Huersiclis, indignado y preso de la furia, fue sabiamente aconsejado por su Dilecto Hijo el Buey Kornetha. Este último le recomendó que le permitiera dirigirse a la Tierra al frente de una nueva y formidable Legión de Gnomos, los Terribles Segundos quienes vinieron detrás de los Primeros -. Así fue que, al frente de estas creaciones del Dios Tiempo, el unicornio arrasó la ciudad de Lejonia tras vencer a sus ejércitos, liberando de tal modo, al atribulado Karhámbolas. Ya libre éste, hizo en honor del que ahora reconocía como padre, Huersiclis, una gigantesca hecatombe con los escombros y cadáveres de Lejonia. También encadenó a Flotón en las grietas de una profunda caverna, donde llora y brama desde entonces la pérdida de su amada, caída en manos de Karhámbolas. Lejonia, forzada muchas veces, tuvo hijos de Karhámbolas que fueron siniestros engendros, concebidos en su dolor de mujer herida era muy, muy grande Karhámbolas. |
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Canto Séptimo: la Historia de Egón y los Zanguangonautas |
| Pasaron
muchos lapsos y las edades de la Tierra cambiaron. La ciudad
de Lejonia había sido reconstruida por Arkitecto VI, tataranieto
del primero, quien a su vez, era sucesor primogénito y único
sobreviviente de los primitivos habitantes de Lejonia, los que habían
seguido a Flotón desde la lejana y antigua Mesoptamias.
Arkitecto I casóse con una joven descendiente de los hombres que vivían en la Nueva Mesoptamias antes de la llegada de Utnashpistim el Magnífico.
Nota de Traducción 1: Este último párrafo es uno de los principales pilares de la teoría de Tiberio Dardo Pérez Pardo, en tanto le permitió asegurar el origen americano de los Tupíes-Guaraníes, desmintiéndose a sí mismo y reivindicando, en cierta forma, al sabio argentino Florentino Ameghino. Para más datos ver la obra Vida y Obra del Dr. Tiberio Dardo Pérez Pardo y su Análisis a fondo de la Obra de Florentino Ameghino por el mismo Pérez Pardo.
Reinaba en ese entonces Nosekien I, usurpador del trono de Arkitecto VI hijo del anterior. Nosekien I era un engendro terreno del Buey Kornetha y la bella Princesa Yosekien I. Nosekien I había usurpado el trono con el auxilio de centenares de toros y elefantes enviados por el Gran Visir Celestial, que acorralaron y rindieron al débil Arkitecto VII, responsable éste último del debilitamiento del Imperio. Pronto Nosekien I se transformó en un poderoso Rey de Reyes, poseedor de un vastísimo ejército con el cual dominaba holgadamente las ciudades vecinas a la Nueva Mesoptamias, tales como Porakinopásalis criadora de hipopótamos -; Aburridinia la de incontables viñas y Castigópolis poblada de fornidos enanos y criadora de Galápagos - .
Nota de Traducción 2: Las Galápagos son tortugas gigantes que otrora poblaron vastas regiones del planeta y que hoy sólo se encuentran restringidas a las islas del mismo nombre. Cabe aclarar, con respecto a Lejonia, que habría sido la fuente real del mito el El Dorado, tan difundido por los indígenas precolombinos y tan buscado por Adelantados y Conquistadores. Al respecto, vale la pena consultar la obra del Profesor Hasi Cea, famoso investigador anglo-nipón, también perdido en el Matto Grosso.
Entre los más fuertes guerreros del Imperio sobresalían algunos esforzados varones, famosos por sus memorables hazañas. Ellos eran: Karnisero de Bifexonia, amigo de los aqueos, masacres y hecatombes; Tísulo Elin Cendhiario de Pirogenia; Tirhano Kruel, hermanastro de Tísulo e hijos ambos del mismo padre, el terribilísimo Sangriento de Koagulonia quien a su vez era primo mayor de Karnisero de Bifexonia y, finalmente, el incomparable Egón, Semidios y Portaestandarte de Lejonia.
Nota de Traducción 3: La expresión amigo de los aqueos es la traducción castellana más aproximada de un curioso juego de palabras lejoniano que, traducido literalmente, sería amigo de los aqueos y saqueos. Por eso, hemos preferido conservar las comillas respetando el original retruécano. Por otra parte, esta posibilidad brinda más temas para las polémicas, puesto que de confirmarse la veracidad de la expresión anterior, habría que admitir una gran antigüedad a las tribus de Aqueos que invadieron la Península Helénica.
Egón era hijo del Orsópero y de una bellísima joven extranjera, la dulcísimo Que-Chua.
Nota de Traducción 4: Según el Dr. Max Von Swether, a cargo del Fundetern Kayhorden Instituten de Baden-Baden, Alemania, Lejonia habría mantenido asiduas comunicaciones con los pueblos de los Andes Colombianos, Peruanos y Bolivianos. A través de las vías de comunicación abiertas en el Chaco Septentrional actual Chaco paraguayo - .
La fuerza de Egón era bastión principal de la tranquilidad del Imperio. Tenía la potencia de 389,5627 caballos de fuerza, estimación a la que llegaron los sabios de Lejonia cuando le vieron retener una estampida de 389 caballos adultos y un potrillita atados a una áurea cadena que le había regalado Huersiclis, arrepentido de haber sido el causante de la ruina de su padre el Orsópero -.
Nota de Traducción 5: los términos ideográficos que simbolizan la expresión retener, son análogos a los que simbolizan arrastrar, lo que crea una duda que se ve reforzada por el hecho de haber sido destruido por el tiempo el carácter que expresa la persona a la que se refiere el verbo. Por lo tanto, no queda explícito quien o quienes fue o fueron retenidos o arrastrados: Egón o los caballos. Paralelamente, en las excavaciones realizadas en la Isla de Ambarino, actualmente perteneciente a la República de Chile, el conocido Antropólogo Simon Var On descubrió una serie de tablillas escritas con petroglifos lejonianos que parecen relatar el mismo episodio de Egón y los caballos: Tras volar (confuso) atado a los caballos más de 20 leguas (confuso) detuviéronse los soberbios cuadrúpedos al llegar a un cañón entre dos cerros, sin salida .
Fue el grandioso Egón quien habría de luchar contra los engendros hijos de la hermosísima Lejonia y Karhámbolas, que asolaban las comarcas desde hacía siglos. Eran ellos: la siniestra Lombrixolitaria de 1000 cabezas; el colosal Tirhi-Filo, guanaco anfibio que hundía las embarcaciones con sus fortísimos escupitajos submarinos y la temible Ripodenka, hechicera y una de las esposas del Dios Tiempo, posteriormente convertida en Zhue-Gra. Eran pues cuatro héroes de fuerzas, valor y gallardía inusitadas, siempre sedientos de los honores de la gloria. Egón se perfilaba ante los ojos de los Dioses como un nuevo predilecto de Huersiclis. Decidido a cortar esta influencia, el Buey Kornetha aprovechó la presencia en Lejonia del Embajador Cham-Pan, proveniente del reino de Alta-I-Que, limítrofe con la China, para concretar una operación comercial de importación de viñas lejonianas.
Nota de Traducción 6: Es sorprendente la fluidez y extensión de las relaciones comerciales de Lejonia con todo el mundo. Es notable también que se haga mención al primitivo nombre de la cordillera del Altay en China, que textualmente derivaría de la sustantivación de un ideograma chino que formula la pregunta: es alta, ¿y qué?. También es notable el hecho de que se haga mención al comercio de cepas vitivinícolas y es sumamente sugestivo el nombre del Embajador. Al respecto, el Profesor Liborio Curdelli, de la Academia Nacional de Avellaneda, sostiene que la conocida bebida alcohólica, el Champagne, tendría su origen en las regiones de China, y más aún, que Cham-Pam habría sido su inventor. Por otra parte, Su Eminencia Reverendísima Monseñor Óptimo Cayo Pensini asegura que en estos contactos entre Lejonia y el Alta-I-Que, se deben rastrear la presencia de rasgos achinados en la población de la Mesopotamia Argentina y de expresiones tan comunes como mi china.
El Gran Visir Celestial optó por deshacerse de Egón a instancias de su hijo Ternerhokorneti habido de su propia hija, la conocida Musikha -, quien gozaba de sus preferencias. Ocurría que Ternerhokorneti se sentía menoscabado en su primacía ante Su abuelo/Bisabuelo Huersiclis abuelo por parte de padre y bisabuelo por parte de madre -, puesto que el hijo de un hijo bastardo de Lurlenca el Orsópero no debía ser preferido a él. De tal manera que el Divino Buey apareciese en sueños al Embajador, que comunicara a Nosekien que no compraría el cargamento de uvas a menos que se deshiciera de los 4 héroes de Lejonia, puesto que temía que estos guerreros le arrebatasen el mismo, en pleno viaje hacia su patria. Como alma escapada del Reino de la Muerte, Cham-Pam, en un estado casi de inconsciencia bajo la influencia de los poderes del Dios Kornetha, comunicó a Nosekien I lo que debería hacer. Este último, temeroso de perder las cuantiosas utilidades que le devendrían de la exportación en ciernes, razonó que era útil enviar lejos a los héroes. Así es que les entusiasmó con la búsqueda de aventuras y conquistas en lejanas tierras. Los jóvenes guerreros, apasionados con la empresa, diseñaron y construyeron un fastuoso navío, con la ayuda de los principales constructores de embarcaciones y artesanos del Imperio, al cual botaron luego de dos años. Relucía como el fuego y era prácticamente indestructible. Cuando le quitaron las amarras y lo liberaron de su dique, el barco suavemente se deslizó hacia el mar, en donde fue hundiéndose lentamente atónitos quedaron los guerreros Así acabó el Zanguango I, tallado en oro reluciente. Tras varios intentos fallidos, análogamente, lograron el Zanguango XXXIII, el cual hicieron de madera, olvidando todo lujo y esplendor, con la sola finalidad de que en una de esas flotara. Esto último gracias al consejo del célebre constructor de Kanhoas, Bar-Kichuelo de Maroma. De modo que, luego de 12 años de preparativos, al fin se hicieron a la mar llevando consigo a los 50 mejores guerreros de la comarca, a los que contrataron de remeros quienes se presentaron con sus respectivas remeras, para enfrentar las contingencias del largo viaje -. No obstante, pronto tuvieron que retornar, ya que en la euforia de 12 años de agotadores prolegómenos no habían discurrido sobre qué gloria habrían de buscar.
Finalmente, tras 7 años más, sin saber que empresas encarar, decidieron consultar al Votón de Huersiclis, ubicado en la Isla de Lilule, conocido como Halka-Huete de Sodofonia 2ª Ciudad del Imperio de las Colonias de Ultramar.
Nota de Traducción 7: Las autoridades de la Fundación Kayhorda Argentina, sostienen que esta Sodofonia debe considerarse situada en la República del Senegal la patria del propulsor de la Negritud, el celebérrimo Senghor - . La Fundación no ha querido adelantar, hasta tanto sean concluidos los trabajos de campo, cuales son las bases científicas sobre las cuales ha montado su hipótesis de trabajo.
Ya en pleno trance, Halka-Huete hizo lugar a la Voz del Padre de los Dioses, y dijo: - Yo, Huersiclis El Grande, ordeno que mis dilectos hijos, los Héroes de Lejonia, partan en busca de mi Fidelísimo Hijo, el Buey Kornetha, a quien regalé hace 11 lapsos a Bokhon de Transcorchopolitania. Lo hice por consejo de mi nieto/bisnieto Ternerokornethi, el Novillo Divino. Hoy, sin embargo, extraño sus Sabios Consejos y leal amistad. Por lo tanto, decreto que le salgáis a rescatar.
Nota de Traducción 8: En cuanto a este capítulo de la Epopeya, la Expedición del Profesor Sinno-Mei-Indikan a la Isla de los Estados (República Argentina), ha agregado datos de renovado interés y actualidad para la investigación de los enigmas de Lejonia. Según las tabletas de piedra encontradas, Ternerokhorneti habría querido, en realidad, aprovechar la oportunidad del viaje de los Zanguangonautas para dar un golpe: deshacerse de Egón su primastro y de su propio Padre, denunciando a este último ante Huersiclis, como autor de una conspiración contra Su Persona. Tal cosa habría hecho el perverso Novillo Divino, con la idea de obtener el cargo de Gran Visir. A pesar de tales esfuerzos, la consideración especial de Huersiclis por el Buey Kornetha era tan grande que éste pronto se arrepintió de regalar a su Bienamado Hijo, nacido de Su Pensamiento. Decidió entonces recuperarle, expulsando previamente de la Ciudad de los Dioses Morfotragópolis a su desalmado nieto/bisnieto Ternerokhorneti. Mas, ocurrió que, como Dios, no pudo faltar a su palabra quitándole Él directamente el regalo a Bokhón. De tal manera que el único camino que le quedó, fue el de aprovechar la expedición que había organizado su Dilecto Nieto Egón enviándole al rescate de su Amado Unicornio.
¡Había llegado el momento de la ansiada partida! Pero habrían de esperar un lapso más porque el Zanguango XXXIII, surto en la Rada del Puerto Militar de Lejonia, se había corrompido y hundido en aquellas aguas traicioneras. Partieron entonces, tras 20 años de preparativos, a bordo del Zanguango XXXIV, sin Tirhano, quien ya había probado los dulzores del poder, usurpando el Trono de Nosekien. |
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Canto Octavo: el Regreso de los Zanguangonautas |
| Nota
de Traducción 1: Este Canto VIII debió ser reconstruido
y elaborado con la ayuda de diversas fuentes especializadas en el tema,
las que a su vez, han profundizado en fuentes documentales obtenidas en
lejanas regiones del planeta. Concretamente, hemos recurrido a testimonios
directos traducidos de una selección de la Revista Personas
Olvidadas, hecha sobre varios artículos dedicados al tema
por el Avellaneda Post Edición en Lengua Inglesa
y la Vivici de Lugo, España.
...Tras azarosas peripecias los (remeros) perdidos en el mar durante 20 años, junto a los esforzados héroes que les guiaron, decidieron volver. En efecto, Karnishero de Bifexonia había sido abandonado en una isla por estar afectado por un virulento ataque de peste roja enfermedad conocida en esa isla como Zarham-Pión; Tísulo Elin Cendhiario fue asesinado por el remero Páncreas Nervión porque asaltado de su incurable piromanía, había prendido fuego a varios compañeros. En tanto, éste último, fue siniestrado por Sangriento de Koagulonia en venganza por la muerte de su hijo Al frente de los guerreros sobrevivientes, frustrados en su empresa por una fuerte epidemia de Alhos-Pecía textualmente debe entenderse una epidemia de calvicie -, volvía el anciano Egón a Lejonia. Nadié salió a recibirles. Encontraron en el trono del Imperio al despótico Diktadhor I, quien había muerto a su padre, Tirhano Kruel y usurpado el gobierno, ya usurpado por el anterior. |
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Canto Noveno: el Regreso del Gran Visir Celestial, el Buey Kornetha |
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En las épocas de Diktadhor I, quien había destronado a su padre el primero -, el anciano Egón comenzó a ser gloriado y ponderado como Máximo Héroe del Imperio, por ser el único que quedaba con vida luego de la expedición, el Habilidoso Buey Kornetha, ya desesperanzado en su prisión decidió engañar arteramente a Bokhón de Transcorchopolitania para que le liberara. Previamente había pensado en asesinarle por medio de una cornada traicionera, de igual manera como había acabado con su hermano el Orsópero, aprovechando cualquiera de las ocasiones en que el Rey le llamaba para acariciarle por ser su toro regalón (así le llamaba el soberano de Transcorchopolitania, quien desde muy niño deseaba tener un Dios Zoomorfo como mascota) .
Nota de Traducción 1: La interpolación entre paréntesis, es nuestra y fue colocada para facilitar la comprensión de este pasaje. No consta en la traducción del Licenciado Max Pan, ni en el The New Lejonias Book editado por la Escuela de Antropología Pediátrica Superior de Lesotho (conocido como el Alpepe Novoloto Maskelejos Livros De).
A pesar de ello, cambió pronto de parecer al recordar que El era un regalo de Huersiclis a un amigo y que no podía eliminarle impunemente sin desatar sus furias. Optó entonces por convencerle sutilmente para que le dejara marchar. Mas, esa fue la cuestión principal del problema: ¿Cómo convencer al Rey, que le quería entrañablemente? Pensó pues, en recurrir a la ayuda de la feísima hechicera de Transcorchopolitania, conocida como Kienlako-Lokha, hija bastarda de una de las esposas de Bokhón con el alegre y peregrino Embajador del Reino del Alta-I-Que, Cham-Pam, quien gozaba de la amistad del Rey y de la de sus esposas desde la vez en que cansado de esperar la partida de los Zanguangonautas, partió de Lejonia hacia Transkorchopolitania buscando con quien negociar. El ex Gran Visir Celestial, entusiasmó a Kienlako-Lokha, prometiéndola un futuro cargo de Gran Concubina Kosmika del Todopoderoso Huersiclis, a cambio de que le ayudara a obtener su libertad. Para lograrlo, Kienlako como dulcemente la llamaba el Dios Buey preparó unos poderosos filtros mágicos con los cuales encantó al Divino Unicornio, transformándole en una bellísima doncella y, luego, por medio de otros artilugios, compuestos de extractos y esencias de Rudhama-Choh y de Yher-Vadel-Poyho, logró teletransportarle a la mismísima Cámara Real.
Nota de Traducción 2: Dos observaciones debemos apuntar:
1ª En aquel entonces ya eran conocidas estas dos yerbas de uso tan popular en nuestros días y, por otra parte, ya eran denominadas como actualmente se lo hace (Rudamacho y Yerba del Pollo) a nivel popular.
2ª La palabra teletransportar que parece un anacronismo para cualquier intento serio de comprensión, resulta totalmente lógica para pensadores de la Ovnilogía, quienes sostienen que los lejonianos dominaban complejas tecnologías aprendidas de alguna raza interestelar. Es más, sostienen que en el nombre Kienlako-Lokha, se encuentra la clave para hallar la procedencia de estos supuestos extraterrestres, argumentando que no se encuentra significado a este nombre en lejoniano, ni siquiera onomatopéyicamente.
Ya en las habitaciones de Su Majestad, la doncella le despertó y enamoró de inmediato. Entonces hizo prometerle que le concedería un deseo si le permitía gozar de sus amores libremente. Preguntóle el soberano que quería, pues se lo concedería de inmediato, a lo cual respondió que deseaba que se deshiciera del Buey Kornetha, porque le asustaban los toros de un solo cuerno. Tanta era la hermosura de la muchacha que Bokhón, con tal de poseerla, la juró que tras amarla lanzaría con premura al toro de los límites de su reino. Aceptado el juramento, el ardoroso Rey se lanzó sobre los exquisitos brazos de la dulce perla. Mas ocurrió que el poder de los filtros resultó temporario y en ese cúlmine instante de íntima fogosidad, la doncella recuperó su cuerpo tauromorfo y aplastó con su peso a Su Atribulada Majestad Bokhón (S.M.B). Cuando Bokhón reabrió los ojos, tal fue su impresión y susto que, tras huir despavorido, ordenó la expulsión del Buey Kornetha de las fronteras. Ya recuperada su libertad, el Gran Unicornio olvidó a Kienlako-Lokha sin cumplir sus promesas y ascendió a los cielos para cobrar venganza sobre la cabeza de su hijo traidor. Por aquel entonces, Ternerokhorneti vagaba por las afueras de Morfotragópolis, tramando la forma de volver del exilio forzado por Huersiclis. Allí le fue a encontrar su padre y de un fortísimo cornazo le desbarrancó desde las nubes enviándole hacia la Tierra, en donde cayó en manos de la feísima Kienlako-Lokha. Esta, confundiéndole con su padre, le hechizó y le convirtió en su esposo. |
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Canto Décimo: el reencuentro del Buey Kornetha y Huersiclis |
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Tras el abrazo del reencuentro con Huersiclis, el Buey Kornetha recuperó su anterior cargo de Gran Visir Celestial. Ya en pleno ejercicio del mismo, deseando poner a prueba la fidelidad de los otros Dioses hacia su Divino Padre, les incitó a conspirar para destronarle y descubrir a los potenciales traidores para colocarlos en evidencia.
Nota de Traducción 1: Esta interpretación del párrafo en cuestión, ha sido sumamente cuestionada por el equipo del Dr Orendo Eses Pantoso. O. Eses Pantoso realizó una expedición a la Antártica Argentina con la sola idea de continuar la malograda Misión Kosglugluck al Polo Sur. En esa oportunidad, en proximidades de la Isla Elefante, encontró un gigantesco témpano a la deriva, milagrosamente despegado del pack-ice que lo retuvo durante milenios, en el cual halló extensas inscripciones crioglíficas lejonianas, talladas directamente sobre la pared del iceberg. El descubrimiento conmocionó al mundo científico y fue comenzada la inmediata traducción sobre el mismo témpano que, siguiendo las corrientes antárticas se dirigía hacia la Península de Valdez (Argentina) a una velocidad de 20 nudos diarios. Pronto se comprobó que las inscripciones pertenecían a un relato distinto de la Epopeya, quizás más antiguo dada la simplicidad de los crioglifos descubiertos. Debido a que la traducción no se podría completar antes de que el iceberg entrara en zonas más cálidas, el Dr Eses Pantoso decidió su fraccionamiento y posterior traslado a Buenos Aires Capital Federal de la República Argentina -, con destino a la Fundación Kayhorda filial local, para su detallado estudio y comprensión. Así se procedió y un vasto cuerpo de operarios especializados y de antropólogos, financiado por la Asociation Caiordays Friends de los Estados Unidos de América del Norte, dividió y clasificó las partes del témpano. Los preciados documentos helados fueron colocados en las cisternas de un buque-tanque cedido por la Academia Politecnorioska Kayhorcherneden de la Federación Rusa. Mas la desgracia nuevamente azotaría al universo científico. Al llegar al Puerto de Buenos Aires, serios incidentes se plantearon entre los funcionarios de la Aduana y los miembros de la expedición, puesto que los primeros sostenían que era ilegal ingresar al país hielos antárticos dado que no existía en la legislación vigente autorización para hacerlo y que, al no haber formularios que permitieran declarar tales artículos gélidos, se sentaría jurisprudencia al respecto. Por otra parte, se planteó un grave problema de competencias administrativas y operativas entre Oficiales de Justicia y Oficiales del Departamento de Contrabando de la Policía Federal Argentina, al par que las autoridades de la Prefectura Naval sostenían que eran los únicos a quienes correspondía intervenir en la causa. Finalmente, ante la presión de los organismos culturales de las Naciones Unidas, intervino el Presidente de la Nación, arbitrando y autorizando el libre pasaje de los containers en disputa, tras 6 meses de arduas negociaciones Negociaciones que se vieron complicadas aún más cuando a pedido de la Bancada Opositora en el Parlamento se pidió una Interpelación al Presidente, por haber dispuesto tal medida sin previa consulta. En el ínterin el Bloque de Gobernadores de las Provincias Oficialistas se declaró en pública rebeldía, argumentando que desde Buenos Aires no se podía estar decidiendo sobre la posesión de un tesoro cultural perteneciente a la Nación. Simultáneamente los Sindicatos más poderosos se declararon en estado de alerta y movilización ante la agresión del Gobierno Nacional y se produjeron algunos levantamientos militares, policiales y hasta de los bomberos. Mas, todo el incidente fue superado y la preciosa carga pudo al fin llegar a su destino, lugar en donde fue abierta y fue grande la sorpresa Hallaron en su lugar 300 millones de litros de agua. De todas maneras, a pesar de este tremendo golpe, de lo poco que pudo ser traducido, se pudo rescatar una variante del texto que mencionamos como base de polémicas. El párrafo según los seguidores de O. Eses Pantoso, consignaría: Deseando derribar a su Padre, el Buey Kornetha conspiró con los otros Dioses .
La idea de separar a Huersiclis de su cargo agradó mucho a los otros Númenes. Todos ellos alegaban que el Padre de los Dioses se había desgastado en el Gobierno del Cosmos y que era hora de que fuera, por cualquier medio, desplazado. De esa manera, colocando a alguien mas capaz para la función gubernamental, se restauraría el orden, se impulsarían las Obras de Remodelación de Morfotragópolis, etc. El Buey Kornetha organizó una reunión secreta en la Tierra con todos los Dioses complotados; previamente, instó a la reticente Lurlenca para que se uniera a la conjura pues de esa manera sería ayudada a deshacerse de su marido, a quien seguía acusando de fiero afeminado. Tras la reunión, a la que asistieron todos los Inmortales, Huersiclis solo y sin aliados, fue enterado de la magnitud de la conspiración por su Bienamado Hijo, el Noble y Leal Buey, su Restaurado Gran Visir Celestial. Aconsejado por el mismo, optó por cortar de raíz con la sublevación en ciernes, haciendo una demostración de fuerzas que asustara a los complotados. Es así, que convocó a los conjurados en la Mansión Fortaleza, construída toda ella en oro y platino, en donde profirióles a todos las aladas palabras que sólo pueden escapar de los labios de los Númenes: Yo sé que vosotros conspiráis en contra mía. Mas, oíd bien lo que os voy a decir y temblaréis como pájaros al sólo retumbar de mis palabras: ¡No existe Dios ni Ser viviente que pueda derrotarme! ¡Ni aún todos vosotros juntos, tirando de una áurea cadena, haciendo pie en la Tierra, podrías conmoverme a mí sujeto al otro extremo en mi exquisita Morfotragópolis. Más aún, sostendría Yo aquel extremo con la cadena anudada a mi pulgar. Y no creáis que presumo. Si Yo quisiera tirar de aquel punto, Vosotros, la Tierra, los Océanos y el Universo entero quedaríais suspendidos de mi dedo !.
Fue tan grande aquel bramido, que las ciudades de los Hombres vibraron y pronto cayeron derrumbadas. Siempre previsor, el Buey Kornetha, ejerciendo las Potestados de Gran Visir Celestial, alertó al único Héroe que quedaba con vida en Lejonia, el anciano y deiforme Egón para que se allegara con premura a Morfotragópolis. A pesar de la reticencia que le engendraba en el ánimo la convocatoria del Unicornio, antiguo enemigo de su Padre el Orsópero -, Egón aceptó inmediatamente, pues de hallaba en juego su Abuelo, el Todopoderoso Huersiclis. De tal manera que capturó a cien feroces águilas, a las que utilizó para remontarse hasta los cielos. |
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Canto Undécimo: Caos en el Universo |
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La conspiración había rápidamente terminado. Egón tuvo que encaminarse al Confín del Universo, allí donde se juntan las tierras, las aguas y los cielos, para rescatar a su abuelo muy maltrecho quien había terminado en aquellos parajes junto a un formidable amasijo, que no era otra cosa que los incontables escombros a los que había quedado reducida Morfotragópolis tras el increíble tirón que le habían dado todos los Dioses juntos. Huersiclis había perdido la razón por efecto del fortísimo impacto, además claro está, de Su Pulgar.
Nota de Traducción 1: La existencia de un similar episodio en la Mitología Griega, resalta nuevamente la interconexión ya señalada por el extinto Dr. Ka entre Lejonia y los restantes pueblos del planeta. La diferencia fundamental entre el mito heleno y el lejoniano en cuestión, es que en el primero Zeus sale triunfador en el desafío, en cambio Huersiclis se presenta como vencido. Quizás habría que investigar, con mayor detenimiento, la probabilidad histórica de que los Pelasgos, quienes ocuparon las Tierras de la Hélade antes de las invasiones jonias, aqueas y dóricas, fueran en realidad descendientes de alguna colonia lejoniana vencida por las tribus indoeuropeas que se desperdigaron por los Balcanes. Observando el problema desde esta óptica, los helenos habrían cambiado los personajes de la Mitología Lejoniana por sus propios Dioses, pero presentando a Zeus como Omnipotente vencedor, es decir, una evidente manera de concientizar a los sojuzgados Pelasgos sobre el poderío griego.
Los Dioses conjurados se repartieron el gobierno del Cosmos, tras la derrota de Huersiclis, quien ni siquiera se dio cuenta de ello, pues a un lapso de su caída en todo sentido -, sufría aún los efectos del golpazo. Egón, compadecido, de su abuelo, le llevó a vivir a su santuario sagrado en Lejonia, para que fuera protegido por sus propios sacerdotes. También envió heraldos por todo el Imperio anunciando la presencia de su Divino abuelo en él, el cual seguía diciendo un sinfín de cosas incomprensibles.
Nota de Traducción 2: La expresión ideográfica expresa textualmente un sinfín de estupideces, pero como ya lo señalara el insigne Dr. Kayhorda, es preferible conservar la traducción dentro de los lineamientos ético-morales planteados en la Epopeya lejoniana.
El rumor sobre la derrota de Huersiclis corrió de boca en boca, transformándose en clamor e indignación por la humillación al ex Invicto Padre de los Dioses y los Hombres. Ocurrió entonces, que todos los Votones (léase Oráculos) se reunieron en Asamblea General Extraordinaria, en respuesta rebelde a los Dioses usurpadores, originando un movimiento al que se plegaron los sacerdotes y los servidores de los templos. El paro fue total y la solidaridad hacia Huersiclis no tuvo límites históricamente quedaría registrada como la primera huelga de la humanidad, la Huelga de los Oráculos -. En tanto, el poderoso Tiempo largónida, quien había encabezado la conspiración porque deseaba autoproclamarse Dios máximo, en represalia, envió sobre Lejonia a sus pavorosas y temibles legiones de Gnomos Horrendos, los tristemente llamados Terceros. Debido a su extraño origen, nunca aclarado, posteriormente fueron denominados Minutos porque sucedieron a los Primeros y a los Segundos. Al frente de estas pavorosas legiones que marcharon a Lejonia para castigarla por haberse proclamado solidaria con Huersiclis fueron colocados el Fidelísimo Buey Kornetha y el Enloquecido Karhámbolas, Señor de Todas las Guerras. Al par que la huelga entraba en su tercera semana consecutiva y que Huersiclis seguía sin entender nada, Diktator II, ante el inminente peligro de invasión decidió con premura reorganizar el Ejército Imperial colocando a su frente al Generalísimo Egón y, al comando de la Flota de Khánoas de Ultramar, al Almirante Nozun-Dhimos (hermanastro de Egón por parte de madre, la hermosísima Que-Chua). Para ese entonces, el Ejército de incontables Minutos, se encontraba a un día de marcha del Ejército del Imperio, que había sido engrosado con tropas leales procedentes de Aburridinia, Porakinopásalis, Castigópolis, TransKorchopolitania, etc Las fuerzas de Lejonia completaban un efectivo de 152.000 infantes, 45.000 jinetes y 42 carros de combate heptádrigas -, mientras que las tropas enviadas por el Dios Tiempo, completaban 11.984.345 gnomos, 72 elefantes enviados por Musikha en ayuda de su padre y 2 carros de combate (el de Karhámbolas y el del Buey Kornetha). La muerte cruel cerníase sobre el futuro campo de batalla. En tanto, los restantes Dioses desesperaban entre sí, porque ya nadie les rendía culto ni les respetaba. Sus templos eran abandonados a la suciedad y a las alimañas. Es así que comenzaron a presionar al pavoroso Tiempo largónida para que cejara en sus esfuerzos y restauráse en el gobierno al atribulado Huersiclis. Mas el despótico y autoproclamado Dios Máximo, obnubilado por el ejercicio del Poder Omnímodo, hizo caso omiso de sus ruegos. Ante tal situación, todos los Númenes desertaron de sus filas y se reunieron en Junta Deliberativa, a través de la cual hicieron una Proclama Contra Revolucionaria en Apoyo al Gobierno en el Exilio de Huersiclis, que a la sazón era conducido por Diktator II. Además, como primera medida de fuerza declararon también la huelga, que fue la primera Huelga de Dioses Caídos en desgracia, claro está-. El Tiempo, exasperado, recurrió en busca de consejo a su abuelo el Eterno, Padre del Monotemático Silencio, del Grandioso Largo, del Inconstante Pendulón y de la Dulcísimo Armonía, quienes habían nacido de Su Verbo.
Nota de Traducción 2: Según textos bantúes hallados recientemente en Africa, que resumen escritos lejonianos de época tardía, Armonía habría mantenido matrimonio simultáneo con sus tres hermanos. De tal manera que de su unión con el Grandioso Largo, nació el Espacio; de la que mantuvo con el Monotemático Silencio, nació el Pavoroso Tiempo; finalmente, de la que mantuvo con el Inconstante Pendulón engendró al Todopoderoso Instante, también conocido como Huersiclis.
Ante su requisitoria y ante el tumulto y desorden general producido en el Kosmos, que Él había creado, el Eterno aceptó a recibir a su nieto el Tiempo, en su nunca antes hollado palacio El Confín. Sin siquiera darle permiso para explicarse, el Eterno, ordenóle perentoriamente que desistiera en su intento de alzarse con el Imperio del Universo y que replegara a sus tropas de Lejonia, puesto que era Su Voluntad |
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Canto Duodécimo: La Restauración de Huersiclis |
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El Tiempo obedeció las órdenes de Su Abuelo y retiró a sus Legiones de Pérfidos Gnomos, los Temerarios Minutos, y repuso en su trono a Huersiclis quien aún seguía sin entender lo que pasaba en una nueva Morfotragópolis, construida por un Soplo del Eterno. El Ejército de Lejonia retornó a sus cuarteles, la Flota a sus bases y las huelgas en el Cielo y en la Tierra fueron levantadas. Huersiclis fue provisto de nuevas e invencibles Potestades por el Eterno, como reaseguro para que efectivamente pudiera controlar el Universo. Egón logró su premio y obtuvo la gracia de poder sentarse a la derecha del Todopoderoso, de modo que subió a los Cielos en una maravillosa cuádriga de oro tirada por los Cuatro Incansables, magníficos elefantes alados, criaturas mimadas del Buey Kornetha. Tras 150 lapsos, Huersiclis recuperó la razón y aconsejado por el Fidelísimo Unicornio, su preciado Gran Visir Celestial, decidió castigar a los culpables de la conspiración: Lurlenca cayó nuevamente en desgracia y esta vez fue colgada por las pestañas sobre el Agujero Negro, abismo sin fin del Kosmos.
Nota de Traducción 1: Esta extraña mención de Agujero Negro, ha dado pábulo para que distintos investigadores de la Ovnilogía sostengan que efectivamente los lejonianos mantuvieron contactos con extraterrestres o que, como algunos exacerbados estudiosos de estos fenómenos postulan, eran ellos mismos alienígenas. En efecto, sostienen que sólo seres de otros mundos podían haberles proporcionado a los lejonianos los conocimientos del espacio que les permitiesen acceder a cosas tan complicadas de entender como son los Agujeros Negros, fenómenos físicos tan relacionados con las más complicadas derivaciones de la Relatividad de Einstein y Langevin. Para mayor profundización consultar el The New Lejonias Book and The Relativity, publicado por la Editorial Africana Zwaziland At Day.
El Tiempo y su esposa Ripodenkha, fueron confinados a las negras cavernas de su padre el Montemático Silencio, en donde fueron puestos bajo el cuidado férreo de la hermanastra del Silencio Tiastra de Tiempo - , la Temida Muerte- nacida del Intestino del Eterno - , horrorosa joven que aterroriza aún a los Dioses mismos. Karhámbolas, Enloquecido Señor de la Guerra, fue condenado a vagar por la Tierra para siempre, en donde enloquecería aún más a causa de la influencia de los Hombres. En la desbandada que siempre sigue a las grandes ordalías y represalias, los Minutos, gnomos espantosos, fueron a refugiarse a las entrañar del mundo, lugar en el cual fueron esclavizados por la Muerte quien, con ayuda de éstos, sobre las bases de las cavernas tenebrosas del Silencio, creó un tenebroso Imperio Subterráneo.
Nota de Traducción 2: Las mismas tablillas bantúes, de las que hablamos anteriormente y que fueron halladas en poder de una tribu de negros Pigmeos, amplían el anterior párrafo y sostienen que la joven Muerte, torturada por sus permanentes remordimientos, deseó tener un hijo para calmar su soledad, el cual obtuvo de su hermanastro el Tiempo. El niño, llamado Infi-Hernho fue degenerado por la vengativa y terrible Ripodenkha, siempre deseosa de probar la efectividad de nuevos hechizos. El niño, 30 lapsos después, se convertiría en el Crudelísimo Señor del Mal, quien, destronando previamente a su madre, se apoderaría de aquellas tinieblas.
A pesar de su castigo, Ripodenkha no dejó de ejercer el mal, al cual había creado e insuflado en el Kosmos. Aleccionó a un grupo de gnomos a quienes arrebató de la influencia de la Muerte y los transformó en sus agentes, a los que infiltró entre los hombres con la sola idea de lograr el dominio de la Tierra. Aquellos volcaron a los protegidos de Huersiclis a todo tipo de excesos y locuras y por eso los Hombres les llamaron De-Monos, por las cosas que hacían. En cuanto al Espacio Largónida, fue condenado a ocupar el Universo entero deformando su cuerpo enormemente; de ahí que parezca a los ojos infinito. Pero no sólo castigos repartió Huersiclis. Al Orsópero, al que había dejado caer en desgracia antiguamente, le concedió la gracia de poder iluminar a los Hombres desde su mansión El Sol, oficializando lo que éste ya hacía sin su autorización desde antes de los comienzos de Lejonia. Además, regalóle a Egón a la delicada Hermosura, hija de la Aurora y del Dios Tasis-Turnhós, - huraño dueño y habitante del palacio La Luna sellando así para siempre el agradecimiento para con él. Aconsejado por su Fidelísimo Buey a quien premió con el gobierno del Océano y los Cielos, por haberse puesto al frente de los ejércitos del Tiempo con la sola mira de sublevarlos para restaurarle en el trono -, decidió mantener ocupada a Lurlenca para que no tramase más intrigas, de modo que tuvo de ella millones de hijas, las famosas Estrellas, con quienes guarneció los cielos y llenó de Gloria su Nombre ante los Hombres. Inexplicablemente, las Estrellas, nacieron también lejos de su madre
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Canto Decimotercero: exhaltación de Huersiclis |
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Huersiclis llenó las arcas exhaustas del Imperio de Lejonia, desgastadas por las huelgas y la movilización para la guerra, con oro y platino. Además, incorporó a sus comarcas a las lejanas tierras de Tirabuxonia, Kexhópolis, Angustionha y Vinhofonia. Reinaba por aquellos lapsos Diktator VII quien, agradecido por la magnanimidad del Todopoderoso, le invitó a recorrer las ciudades de Lejonia. Aceptólo Huersiclis y paseó entre sus queridos hijos, los Hombres, montado en Su Hijo el Majestuoso Buey Kornetha y con la Compañía del Incomparable Egón, con la sola intención de gloriarles en la contemplación de Su Presencia. Por do quiera que ellos fueron, las ciudades se postraron a sus pies y les colmaron de tributos. Grande fue la exhaltación de Huersiclis y más grande aún, el cansancio del Buey Sagrado, quien debía transportarles a Él, a Egón y a los regalos
En tanto, en Su sitial Augusto e Inalcanzable, lejos del dominio del los Dioses y los Hombres, el Unico, el que Es, el Eterno, sonrió contento, pues sus designios habían sido cumplidos
Así fue Así está escrito para recuerdo De las generaciones venideras
EDICTO IMPERIAL DEL SOBERANO NONKALENTARO MAGNO.
COPYRIGHT, BUENOS AIRES, 26 de marzo de 1984. VERSION CASTELLANA AMPLIADA DERECHOS DE TRADUCCIÓN CEDIDOS POR HERMENEGILDO KAYHORDA (h) A FUNDACIÓN KAYHORDA ARGENTINA |
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Apéndice
de la Obra escrito por el mismísimo Kayhorda
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Ya en prensa los originales obtenidos de las grabaciones efectuadas en las innumerables conferencias pronunciadas por el Dr. Kayhorda, tuvimos la original ocurrencia de publicar la gestión de la idea de la organización de la expedición y el desarrollo de la misma, hasta el sensacional descubrimiento de Lejonia. Fue así, que convencimos al honorable Kayhorda, quien en su lecho de muerte nos prometió la redacción solicitada.
Don Ka como cariñosamente le llamaran sus discípulos falleció esa misma madrugada, habiendo cumplido, no obstante con su palabra. De allí el origen del Apéndice.
Mas, cabe acotar que una mente tan preclara, sistemática y compleja, volcada al bien del hombre y de la ciencia, metódica hasta en sus mínimos razonamientos, en un egoísmo supremo y lleno de meridiana humanidad, se llevó en su pasaje a la inmortalidad la clave para descifrar su escrito.
No es necesario aclararle al lector que semejante científico, tan imbuído en la petroglifería lejoniana, en los últimos años sólo se expresaba en este idioma A pesar de ello, utilizando ciertos apuntes tomados en castellano por su esposa, Tamara Priscilla Gonzalez de Kayhorda, quien era la única persona que le entendía, hemos logrado descifrar parte de su increíble relato sobre su viaje y descubrimiento de Lejonia, que no dudamos llenará de emoción a nuestros eruditos lectores, y, también, a aquellos amantes de los relatos de aventuras.
Max Wash Anwer Miembro Honorario De la Academia de la Lengua Lejoniana - Periodista. |
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Introducción:
De cómo se gestó la idea de la expedición
y la organización de la misma y de las increíbles vicisitudes
vividas durante los 1875 días que duró aquella (Título
del apéndice atribuido al mismísimo Kayhorda).
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Autor: Alejandro Enrique Oscar Vega. Derechos reservados desde 1984. Hecha exclusivamente para la diversion de mis hijas :) Sin embargo, si se divirtio puede copiarla y reproducirla ;) |